martes, 30 de diciembre de 2025

 

La preservación de la festividad del Niño Jesús de Año Nuevo en Andahuaylas

Rocío Leguía Reynaga

La festividad del Niño Jesús de Año Nuevo en la provincia de Andahuaylas no es meramente una celebración folclórica más dentro del panorama festivo peruano, sino una manifestación profundamente religiosa, histórica y cultural que articula la identidad comunitaria, la memoria colectiva y la fe de los feligreses católicos. Esta fiesta, que ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Nación mediante la Resolución Viceministerial N° 047-2013-VMPCIC-MC, constituye un ritual social profundamente enraizado en siglos de tradición andina y católica, que no puede ser reducido a un espectáculo musical comercial sin perder su significado esencial.

La festividad como expresión de identidad cultural y religiosa

La celebración del Niño Jesús de Año Nuevo en Andahuaylas sintetiza un sincretismo religioso–cultural nacido desde la época colonial, donde la devoción católica por la figura del Niño Jesús se articula con prácticas comunitarias y expresiones dancísticas propias de la región, como los negrillos, huaylías, corcovas, ukumari, loachas e inkachas, que no solo acompañan la festividad, sino que representan vínculos de parentesco, amistad y cohesión social entre las comunidades del valle.

Estas prácticas son entendidas por los antropólogos como parte de una memoria histórica ritual que transmite valores, creencias y sentidos de pertenencia entre generaciones. Etnógrafos han señalado que las festividades religiosas funcionan como lugares de reproducción simbólica de la historia local, donde la comunidad reafirma su estructura social y sus significados colectivos a través de actos rituales y ceremoniales planificados (Pereyra Chávez, 2009).

Patrimonio cultural: significado y protección normativa

La declaración de esta festividad como Patrimonio Cultural de la Nación no es un reconocimiento meramente honorífico, sino una medida normativa para proteger aquello que representa la mejor expresión de la esencia de la fiesta: su carácter sacro, su secuencia ritual (incluyendo la misa, la procesión y la tradición de encendido de chamiza y castillos en las cuatro esquinas), así como las manifestaciones culturales asociadas que la comunidad ha conservado a lo largo del tiempo.

El texto de la resolución, tal como fue explicitado en la reunión del 23 de diciembre del 2025 con los alferados, el párroco y funcionarios municipales, no menciona la colocación de estrados con banda musical y artistas comerciales, porque estos elementos no forman parte de la estructura ritual reconocida como patrimonio. La normativa protege la práctica cultural original, evitando su mercantilización o transformación en un concierto moderno que distorsione el sentido ritual, religioso e identitario de la fiesta.



Distorsión del significado ritual

La instalación de estrados con equipos de sonido y artistas ajenos a las tradiciones andinas y religiosas corre el riesgo de convertir una fiesta de devoción en un evento extrínseco al proceso de conmemoración y adoración al Niño Jesús. Según perspectivas antropológicas, cuando festividades con profundo contenido simbólico son transformadas en espectáculos musicales, se produce una “culturalización” artificial que diluye la coherencia entre el ritual y su función social, afectando la transmisión de valores comunitarios y el sentido de pertenencia histórica.

En el contexto de otras festividades de adoración al Niño Jesús en el Perú, como ocurre con diversas danzas de negritos y grupos rituales entre el 24 de diciembre y el 6 de enero, la música tradicional que acompaña a la fiesta, más que un entretenimiento masivo, cumple una función comunitaria y simbólica. Esta música está vinculada al propio rito y a las danzas ancestrales que representan historias y significados vinculados a la identidad de los pueblos serranos.

Por el contrario, los estrados con artistas comerciales no cumplen esta función ritual, sino que introducen prácticas foráneas que pueden desplazar la música tradicional, transformando la festividad en un concierto comercial, lo cual va en contra de la lógica de preservación cultural contemplada en la norma de patrimonio.

Comunidad, tradición y función social de la fiesta

El sociólogo Anthony F. C. Wallace describe las festividades religiosas como “símbolos sociales que articulan los valores colectivos de una comunidad”; en este sentido, la fiesta del Niño Jesús en Andahuaylas no sólo es una conmemoración religiosa, sino una celebración que fortalece los vínculos comunitarios, refuerza la identidad local y mantiene vivas las expresiones tradicionales que diferencian a la comunidad de otras culturas modernas globalizadas.

Desde la misa solemne en la Catedral de San Pedro hasta la procesión y la convivencia familiar, la festividad articula espacios de encuentro social, memoria histórica y devoción que requieren ser respetados y preservados frente a prácticas que puedan trivializarlos o mercantilizarlos.

Finalmente, la protección de esta festividad no es una imposición arbitraria de autoridades, sino un llamado a resguardar lo que el pueblo de Andahuaylas ha construido colectivamente a través de generaciones. La convivencia armónica entre fe, tradición y expresión cultural exige que todos los actores, alferados, autoridades e instituciones comunitarias, trabajen con respeto hacia la normativa patrimonial y en favor de la unidad social, la paz y la armonía comunitaria.

La preservación de la tradición no excluye la alegría ni la participación popular, sino que busca orientar esa participación dentro de un marco que respete el significado sagrado de la fiesta y que garantice su continuidad para las generaciones futuras.

 

Andina Noticias. (2022). Navidad en Perú: conoce las festividades regionales que celebran el nacimiento de Jesús. https://shre.ink/54I8

Diocesis de Abancay. (s. f.). Fiesta de Niño Reyes / Niño de Año. https://shre.ink/54Ij

Ministerio de Cultura del Perú. (2013). Resolución Viceministerial N° 047-2013-VMPCIC-MC que declara Patrimonio Cultural de la Nación a la festividad del Niño Jesús de Año Nuevo del distrito de Andahuaylas.

Pereyra Chávez, J. (2009). Fiestas tradicionales andinas: ritual, identidad y memoria colectiva. Revista de Antropología Andina, 7(1), 45-68.

Qhapaq Ñan Ministerio de Cultura. (2013). Festividad del Niño Jesús es declarada Patrimonio Cultural de la Nación. https://shre.ink/54IS

RPP Noticias. (s. f.). Celebran festividad “Niño Jesús de Año Nuevo” en Andahuaylas. https://shre.ink/54It

Wallace, A. F. C. (1966). Religion: An anthropological view. Random House.