Hoy
no solo se celebra la fundación de nuestra Alma Mater. Sino también, una fecha
trascendente en los destinos de 6 universidad públicas (UNMSM, UNFV, UNI, UNHEVAL,
UNJFSC, UNE-CANTUTA, UNICA que fueran intervenidas por el gobierno dictatorial
de Alberto Fujimori.
Precisamente
por estas fechas, un 30 de octubre del año 2000 se logra tomar las instalaciones
del local central de nuestra universidad, en rechazo a las autoridades de la Comisión
Reorganizadora (CORE), instalado por Alberto Fujimori.
ANTECENDETE
Para
el 30 de abril del año 92, se promulga un Decreto Ley Nº 25467, donde se
constituye una comisión Ad-Hoc, a quienes se les designó investigar durante un
lapso de 60 días todos los procesos de admisión, administración, certificación
y titulación de la UNFV ,
llegando a la conclusión declarar a la
UNFV en proceso de reorganización, el 28 de octubre mediante
el Decreto Ley Nº 25798. De esta manera, pasó al cese todas las autoridades. Se
puso como plazo de 180 días para el trabajo de reorganización.
Desde
la instalación de esta comisión de reorganización, la UNFV había dejado la autonomía
para ser intervenida.
Para
justificar la estancia de la comisión, el Congreso Constituyente Democrático
(CCD) otorgó el plazo de un año más a ésta comisión, para culminar sus
funciones. Esto, debido a que Rafael Rey quien presidía está comisión en el
congreso, declaró que se había encontrado un sinnúmero de irregularidades
dentro de la universidad.
En
el año 95, se amplía esta intervención a la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos y a la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle -
Cantuta, con el Decreto Ley Nº 26457 del 25 de mayo del 95. Posteriormente,
serían intervenidas la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión, La Universidad
Nacional Luis Gonzaga de Ica, y finalmente la Universidad Nacional Hermilio
Valdizan.
Vemos
de esta manera, que las universidades habían pasado íntegramente a manos de la
CORE, que eran los ojos y oídos del gobierno. Algunas universidades fueron
intervenidas militarmente y otras con infiltración de elementos del Servicio de
Inteligencia (SIN).
Estos
elementos del SIN, utilizaron el método confrontacional y seguimiento
sistemático, tomando fotos a los profesores que se resistieron a esa nueva
política educativa que obedecía al sistema neoliberal, se dio el constante
seguimiento a los nuevos líderes estudiantiles, y a muchos de ellos se les acallo
en esa famosa oficina donde se les llevaba a los dirigentes para “persuadirlos”
no seguir levantando un movimiento estudiantil. Pues, esos fueron algunos métodos
usados por el SIN, para dar el mensaje de que uno se encontraba observado y que
le podría pasar cualquier cosa.
Sin
embargo, estos hechos no fueron suficientes para acallar a toda una población
estudiantil, ansiosa de organizarse y luchar contra esta política aplicada en
nuestra universidad.
TIEMPOS DE ARTICULACIÓN
UNIVERSITARIA
Así
es como, consolidamos una masa considerable que salía a las calles a hacer la
lucha, por medio de manifestaciones, acciones directas desde cada una de
nuestras universidades. Todas nuestras acciones, estaban dirigidas al rechazo
del gobierno de la dictadura.
Venimos
de una generación que no tuvimos vinculación alguna con los movimientos
ochenteros, tanto de las universidades ni del campo popular, debido a que
muchos de nosotros estábamos naciendo entre los 80 y 90. Pero, sin embargo, jóvenes,
recién ingresados a las universidades, nos identificamos por el pensar
diferente y el cuestionamiento que teníamos a la forma de las “cátedras” que se
venía dictando.
Cuestionábamos
la currícula impuesta para obedecer al sistema, que solo buscaba lograr alumnos
autómatas, conformistas, sin ninguna capacidad de hacer un análisis de lo que
estaba sucediendo en el plano internacional por ejemplo (guerra en el Irak) y
en nuestro país. Prácticamente alumnos insensibles ante todo los
acontecimientos que estaban ocurriendo en todos los espacios y que merecía que,
nosotros como estudiantes pongamos atención sobre esto.
Lo
que aprendimos de esa experiencia, fue que tuvimos la capacidad organizativa y
de articulación con sectores que divergían de nuestro pensamiento. Pero,
teníamos claro en que el objetivo era el cese de las comisiones interventoras,
e instalar una administración que defienda los intereses de los estudiantes.
Por
otro lado, hacer esta acción obedecía a un interés mayor, que fue la salida del
dictador. Ganar la batalla en las universidades era un paso para nosotros, es
así que se llevó a cabo la toma de la universidad, que significó la salida de la CORE ,
esto se hizo gracias a la suma de esfuerzos de todos los estudiantes, que buscábamos un cambio, y veíamos
perjudicado nuestra integridad por los personajes infiltrados, luchamos junto a
compañeros de patria roja, los troskistas, anarquistas y muchos jóvenes
apristas y también estuvimos, aquellos que no participábamos o militábamos en algún
movimiento.
El
fin de esta lucha contra la CORE
lo recordamos con una banderola que pendía de todo el frontis de nuestro local
central que decía “LAS UNIVERSIDADES ESTÁN LIBRES...AHORA LE TOCA AL PERÚ”
Con
esta frase se iniciaba una nueva etapa en nosotros, la búsqueda de esa libertad
de nuestro país implicaba la salida del asesino y su asesor, para lo cual
también se inició la articulación con las demás universidades. Fueron innumerables
marchas, confrontaciones con las fuerzas del orden, persecuciones en mayor
intensidad, amedrentamientos a diestra y siniestra ocurrían todos los días,
fueron momentos donde ya habíamos aprendido a convivir con las bombas
lacrimógenas, muchas veces aprendimos a saber respirar para que no nos afecten
y seguir la lucha.
Fueron
muchos los acontecimientos que se dieron para la salida del dictador, pero
estamos seguro, que pusimos nuestro granito de arena y nos comportamos a la
altura que requería esa coyuntura política que nos tocó vivir.
Podríamos
seguir mencionando detalles de la toma del local, también podríamos recordar
como aprendimos de autodefensa, de las discrepancias ideológicas, los debates,
los miedos a la represión, las respuestas que teníamos hacia ellos, los días de
cada momento de lectura, las tantas veces que fuimos contra el sistema, contra
las autoridades, cuando nos atrevíamos a aplicar nuestro derecho de tacha y sentíamos
que teníamos el poder de elegir y decidir quién o quienes nos deberían enseñar.
Vivimos
una buena etapa universitaria y gracias a ello, muchos de nosotros aún estamos
comprometidos, pero ahora desde el campo popular y seguro que seguiremos.
Dejo
esos recuerdos y experiencias vividas para cuando nos reunamos con los compañeros
y camaradas de esos tiempos y recordemos también, a muchos compas que ya nos
dejaron y que fueron pieza importante en nuestras luchas. Esto está dedicado al
gran Jimmy, político, abogado, luchador social muy comprometido. También a Roy,
Arqueólogo y político, loquito, pero siempre andaba a nuestro paso. Ahora,
ellos deben estar organizando en algún lugar, si es que existe algo después de
la muerte.
También,
por que no mencionar a quienes aún estamos en esta tierra, como el loco
Andahua, el Rodo, Karin, Mariella, Sonia, el Richi, Beto, Imer, Manuel, Cesar,
Elvia, Walter, Carlitos Jara, Rodolfo M., Miguel, Akira, Johnny, Moisés, Víctor,
Fernando, Aldo, Claudio, Candy, Mónica, Fernando, Luz, Palestina, Caroline,
Leliana, Carmencita, Alex y un largo etcétera de compañeros que respaldaron y
fueron el sostén de esa lucha.
Rocio Leguía Reynaga
UNFV







