Huambo: Historia,
memoria y ciencia
"Ese vagar sin rumbo por nuestra
'Mayúscula América'
me ha cambiado más de lo que creí"
Ernesto Guevara de la Serna
Por: Rocío Leguía Reynaga “Retama”
Un hospital en medio de los Andes
En lo
profundo de los paisajes andahuaylinos, donde el verde de las quebradas abraza
a las comunidades campesinas, se alza la memoria de un lugar único: el
leprosorio de Huambo, fundado en 1937 en el distrito de Pacobamba. Este centro
médico, pionero en su tiempo, fue mucho más que un hospital: fue un espacio de
ciencia avanzada, de cuidado humano y de encuentro cultural.
Huambo
nació en una época en la que la lepra, hoy conocida como enfermedad de Hansen, era
temida y estigmatizada. Su creación marcó un antes y un después en la historia
sanitaria del sur andino.
Hugo Pesce
y la medicina con rostro humano
Detrás de
la construcción de este proyecto estuvo Hugo Pesce Pescetto, médico peruano
formado en Italia, reconocido internacionalmente por su enfoque innovador. En
lugar de tratar a las personas con lepra como “aislados” sociales, práctica
común de la época, Pesce propuso un enfoque clínico, preventivo y profundamente
humano (Chirinos, 2005).
Entre
1937 y 1944, el hospital de Huambo se convirtió en un referente nacional.
Pacientes de distintos departamentos llegaban buscando tratamiento, y médicos
de diversos países acudían para estudiar los avances logrados en medio de los
Andes.
En sus
pabellones se investigaban tipos de lepra, se ensayaban nuevos tratamientos y,
sobre todo, se dignificaba la vida de quienes convivían con la enfermedad (Pesce,
1940; Ministerio de Salud, 2010).
Huambo y la transformación de Pacobamba
La
presencia del hospital cambió la historia local. Huancarama, a la que
pertenecía Huambo, era conocida en toda la región por el leprosorio. Su importancia
sanitaria y social fue tan grande que impulsó un proceso de organización
comunal y política que culminó en la creación del distrito de Pacobamba el 20
de enero de 1944 mediante Decreto Ley N.° 9910, durante el gobierno de Manuel
Prado Ugarteche (Municipalidad Distrital de Pacobamba, 2020).
El hospital no solo trajo médicos y pacientes: trajo caminos, comercio, servicios, visitantes, investigación. Huambo fue un centro neurálgico que dinamizó toda la zona.
Un
visitante inesperado en 1952
En abril
de 1952, dos jóvenes argentinos recorrieron América Latina en motocicleta. Eran
Ernesto “Che” Guevara y Alberto Granado. Su periplo los llevó hasta los Andes
apurimeños, donde visitaron el leprosorio de Huambo.
Este
episodio, relatado en Diarios de motocicleta (Guevara, 2003), fue una de
las experiencias que marcaron profundamente la visión social de Guevara antes
de llegar al Amazonas peruano. La escala en Huambo conectó al pequeño hospital
andahuaylino con un relato continental sobre desigualdad, salud y dignidad
humana (Anderson, 1997).

Busto de Ernesto Guevara en la Plaza de Pacobamba y croquis de su recorrido
Del aislamiento a la atención integral
Huambo
fue uno de los primeros espacios en América Latina donde se experimentó con un
nuevo paradigma médico: pasar del aislamiento forzado a la atención integral
con base científica. El Dr. Pesce fue parte de una corriente médica
latinoamericana que desafió los enfoques tradicionales, proponiendo programas
de prevención, seguimiento clínico y reinserción social (Chirinos, 2005).
Lo que
comenzó en Huambo, años más tarde sería discutido y aceptado en foros
internacionales de salud. En ese sentido, este hospital rural fue un
laboratorio vivo de cambio histórico.
Silencio, abandono… y esperanza
Con el
paso de las décadas, los cambios en la política sanitaria, la centralización de
los servicios y la disminución de casos de lepra condujeron al declive de
Huambo. Muchos pabellones quedaron en silencio, y la infraestructura comenzó a
deteriorarse.
Sin
embargo, en años recientes, medios locales y autoridades han planteado la
necesidad de restaurar el hospital y convertirlo en un espacio de memoria,
investigación y turismo cultural, tal como lo ha señalado el alcalde de la provincia
de Andahuaylas, Ingeniero Abel Serna Herrera, para la reconstrucción de dicho
ex nosocomio.
Huambo podría transformarse en un museo histórico de la salud andina, un centro educativo para estudiantes y visitantes, o incluso integrar rutas turísticas que conecten historia, medicina y paisaje.


Imágenes
del interior del ex leprosorio de Huambo. Foto, archivo Municipalidad de
Andahuaylas
Imagen del patio principal del ex leprosorio. Foto, Rocío Leguía Reynaga.
Huambo
hoy: patrimonio vivo
Mirar a
Huambo no es mirar ruinas, sino reconocer un patrimonio vivo. Allí se cruzan:
La historia de la ciencia médica
peruana, con figuras como Pesce;
La memoria comunitaria de
Pacobamba y sus transformaciones;
La historia latinoamericana, con
visitas como la de Guevara de la Serna;
Y el desafío actual de conservar
y resignificar nuestro patrimonio cultural y sanitario.
Huambo nos recuerda que los Andes no solo guardan danzas, tejidos y cantos: también guardan historias de hospitales, médicos, pacientes y luchas humanas que merecen ser contadas.
Referencias
Anderson,
J. L. (1997). Che Guevara: A Revolutionary Life. Grove Press.
Chirinos,
R. (2005). Hugo Pesce y la medicina social en el Perú. Revista Peruana de
Medicina Experimental y Salud Pública, 22(2), 146–152.
Guevara,
E. (2003). Diarios de motocicleta. Ocean Sur.
La Voz de
Apurímac. (2022, 14 de marzo). Huambo: un patrimonio sanitario que clama por su
restauración.
Ministerio
de Salud. (2010). Historia de la lucha contra la lepra en el Perú.
MINSA.
Municipalidad
Distrital de Pacobamba. (2020). Reseña histórica del distrito de Pacobamba.
Andahuaylas: MDP.
Pesce, H.
(1940). La lucha contra la lepra en el Perú. Lima: Ministerio de Salud
Pública.






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