martes, 30 de diciembre de 2025

 

La preservación de la festividad del Niño Jesús de Año Nuevo en Andahuaylas

Rocío Leguía Reynaga

La festividad del Niño Jesús de Año Nuevo en la provincia de Andahuaylas no es meramente una celebración folclórica más dentro del panorama festivo peruano, sino una manifestación profundamente religiosa, histórica y cultural que articula la identidad comunitaria, la memoria colectiva y la fe de los feligreses católicos. Esta fiesta, que ha sido declarada Patrimonio Cultural de la Nación mediante la Resolución Viceministerial N° 047-2013-VMPCIC-MC, constituye un ritual social profundamente enraizado en siglos de tradición andina y católica, que no puede ser reducido a un espectáculo musical comercial sin perder su significado esencial.

La festividad como expresión de identidad cultural y religiosa

La celebración del Niño Jesús de Año Nuevo en Andahuaylas sintetiza un sincretismo religioso–cultural nacido desde la época colonial, donde la devoción católica por la figura del Niño Jesús se articula con prácticas comunitarias y expresiones dancísticas propias de la región, como los negrillos, huaylías, corcovas, ukumari, loachas e inkachas, que no solo acompañan la festividad, sino que representan vínculos de parentesco, amistad y cohesión social entre las comunidades del valle.

Estas prácticas son entendidas por los antropólogos como parte de una memoria histórica ritual que transmite valores, creencias y sentidos de pertenencia entre generaciones. Etnógrafos han señalado que las festividades religiosas funcionan como lugares de reproducción simbólica de la historia local, donde la comunidad reafirma su estructura social y sus significados colectivos a través de actos rituales y ceremoniales planificados (Pereyra Chávez, 2009).

Patrimonio cultural: significado y protección normativa

La declaración de esta festividad como Patrimonio Cultural de la Nación no es un reconocimiento meramente honorífico, sino una medida normativa para proteger aquello que representa la mejor expresión de la esencia de la fiesta: su carácter sacro, su secuencia ritual (incluyendo la misa, la procesión y la tradición de encendido de chamiza y castillos en las cuatro esquinas), así como las manifestaciones culturales asociadas que la comunidad ha conservado a lo largo del tiempo.

El texto de la resolución, tal como fue explicitado en la reunión del 23 de diciembre del 2025 con los alferados, el párroco y funcionarios municipales, no menciona la colocación de estrados con banda musical y artistas comerciales, porque estos elementos no forman parte de la estructura ritual reconocida como patrimonio. La normativa protege la práctica cultural original, evitando su mercantilización o transformación en un concierto moderno que distorsione el sentido ritual, religioso e identitario de la fiesta.



Distorsión del significado ritual

La instalación de estrados con equipos de sonido y artistas ajenos a las tradiciones andinas y religiosas corre el riesgo de convertir una fiesta de devoción en un evento extrínseco al proceso de conmemoración y adoración al Niño Jesús. Según perspectivas antropológicas, cuando festividades con profundo contenido simbólico son transformadas en espectáculos musicales, se produce una “culturalización” artificial que diluye la coherencia entre el ritual y su función social, afectando la transmisión de valores comunitarios y el sentido de pertenencia histórica.

En el contexto de otras festividades de adoración al Niño Jesús en el Perú, como ocurre con diversas danzas de negritos y grupos rituales entre el 24 de diciembre y el 6 de enero, la música tradicional que acompaña a la fiesta, más que un entretenimiento masivo, cumple una función comunitaria y simbólica. Esta música está vinculada al propio rito y a las danzas ancestrales que representan historias y significados vinculados a la identidad de los pueblos serranos.

Por el contrario, los estrados con artistas comerciales no cumplen esta función ritual, sino que introducen prácticas foráneas que pueden desplazar la música tradicional, transformando la festividad en un concierto comercial, lo cual va en contra de la lógica de preservación cultural contemplada en la norma de patrimonio.

Comunidad, tradición y función social de la fiesta

El sociólogo Anthony F. C. Wallace describe las festividades religiosas como “símbolos sociales que articulan los valores colectivos de una comunidad”; en este sentido, la fiesta del Niño Jesús en Andahuaylas no sólo es una conmemoración religiosa, sino una celebración que fortalece los vínculos comunitarios, refuerza la identidad local y mantiene vivas las expresiones tradicionales que diferencian a la comunidad de otras culturas modernas globalizadas.

Desde la misa solemne en la Catedral de San Pedro hasta la procesión y la convivencia familiar, la festividad articula espacios de encuentro social, memoria histórica y devoción que requieren ser respetados y preservados frente a prácticas que puedan trivializarlos o mercantilizarlos.

Finalmente, la protección de esta festividad no es una imposición arbitraria de autoridades, sino un llamado a resguardar lo que el pueblo de Andahuaylas ha construido colectivamente a través de generaciones. La convivencia armónica entre fe, tradición y expresión cultural exige que todos los actores, alferados, autoridades e instituciones comunitarias, trabajen con respeto hacia la normativa patrimonial y en favor de la unidad social, la paz y la armonía comunitaria.

La preservación de la tradición no excluye la alegría ni la participación popular, sino que busca orientar esa participación dentro de un marco que respete el significado sagrado de la fiesta y que garantice su continuidad para las generaciones futuras.

 

Andina Noticias. (2022). Navidad en Perú: conoce las festividades regionales que celebran el nacimiento de Jesús. https://shre.ink/54I8

Diocesis de Abancay. (s. f.). Fiesta de Niño Reyes / Niño de Año. https://shre.ink/54Ij

Ministerio de Cultura del Perú. (2013). Resolución Viceministerial N° 047-2013-VMPCIC-MC que declara Patrimonio Cultural de la Nación a la festividad del Niño Jesús de Año Nuevo del distrito de Andahuaylas.

Pereyra Chávez, J. (2009). Fiestas tradicionales andinas: ritual, identidad y memoria colectiva. Revista de Antropología Andina, 7(1), 45-68.

Qhapaq Ñan Ministerio de Cultura. (2013). Festividad del Niño Jesús es declarada Patrimonio Cultural de la Nación. https://shre.ink/54IS

RPP Noticias. (s. f.). Celebran festividad “Niño Jesús de Año Nuevo” en Andahuaylas. https://shre.ink/54It

Wallace, A. F. C. (1966). Religion: An anthropological view. Random House.

domingo, 5 de octubre de 2025

 

Huambo: Historia, memoria y ciencia

"Ese vagar sin rumbo por nuestra

'Mayúscula América'

me ha cambiado más de lo que creí"

Ernesto Guevara de la Serna

Por: Rocío Leguía Reynaga “Retama”

Un hospital en medio de los Andes

En lo profundo de los paisajes andahuaylinos, donde el verde de las quebradas abraza a las comunidades campesinas, se alza la memoria de un lugar único: el leprosorio de Huambo, fundado en 1937 en el distrito de Pacobamba. Este centro médico, pionero en su tiempo, fue mucho más que un hospital: fue un espacio de ciencia avanzada, de cuidado humano y de encuentro cultural.

Huambo nació en una época en la que la lepra, hoy conocida como enfermedad de Hansen, era temida y estigmatizada. Su creación marcó un antes y un después en la historia sanitaria del sur andino.


Imagen aérea del ex leprosorio de la comunidad de Huambo. Foto Henry Minaya.

Vista frontal del acceso principal del ex leprosorio de Huambo. Foto, Rocío Leguía Reynaga.

Hugo Pesce y la medicina con rostro humano

Detrás de la construcción de este proyecto estuvo Hugo Pesce Pescetto, médico peruano formado en Italia, reconocido internacionalmente por su enfoque innovador. En lugar de tratar a las personas con lepra como “aislados” sociales, práctica común de la época, Pesce propuso un enfoque clínico, preventivo y profundamente humano (Chirinos, 2005).

Entre 1937 y 1944, el hospital de Huambo se convirtió en un referente nacional. Pacientes de distintos departamentos llegaban buscando tratamiento, y médicos de diversos países acudían para estudiar los avances logrados en medio de los Andes.

En sus pabellones se investigaban tipos de lepra, se ensayaban nuevos tratamientos y, sobre todo, se dignificaba la vida de quienes convivían con la enfermedad (Pesce, 1940; Ministerio de Salud, 2010).

Hugo Pesce Pesceto

 

Huambo y la transformación de Pacobamba

La presencia del hospital cambió la historia local. Huancarama, a la que pertenecía Huambo, era conocida en toda la región por el leprosorio. Su importancia sanitaria y social fue tan grande que impulsó un proceso de organización comunal y política que culminó en la creación del distrito de Pacobamba el 20 de enero de 1944 mediante Decreto Ley N.° 9910, durante el gobierno de Manuel Prado Ugarteche (Municipalidad Distrital de Pacobamba, 2020).

El hospital no solo trajo médicos y pacientes: trajo caminos, comercio, servicios, visitantes, investigación. Huambo fue un centro neurálgico que dinamizó toda la zona.

Un visitante inesperado en 1952

En abril de 1952, dos jóvenes argentinos recorrieron América Latina en motocicleta. Eran Ernesto “Che” Guevara y Alberto Granado. Su periplo los llevó hasta los Andes apurimeños, donde visitaron el leprosorio de Huambo.

Este episodio, relatado en Diarios de motocicleta (Guevara, 2003), fue una de las experiencias que marcaron profundamente la visión social de Guevara antes de llegar al Amazonas peruano. La escala en Huambo conectó al pequeño hospital andahuaylino con un relato continental sobre desigualdad, salud y dignidad humana (Anderson, 1997).


                           
Busto de Ernesto Guevara en la Plaza de Pacobamba y croquis de su recorrido 

Del aislamiento a la atención integral

Huambo fue uno de los primeros espacios en América Latina donde se experimentó con un nuevo paradigma médico: pasar del aislamiento forzado a la atención integral con base científica. El Dr. Pesce fue parte de una corriente médica latinoamericana que desafió los enfoques tradicionales, proponiendo programas de prevención, seguimiento clínico y reinserción social (Chirinos, 2005).

Lo que comenzó en Huambo, años más tarde sería discutido y aceptado en foros internacionales de salud. En ese sentido, este hospital rural fue un laboratorio vivo de cambio histórico.

Silencio, abandono… y esperanza

Con el paso de las décadas, los cambios en la política sanitaria, la centralización de los servicios y la disminución de casos de lepra condujeron al declive de Huambo. Muchos pabellones quedaron en silencio, y la infraestructura comenzó a deteriorarse.

Sin embargo, en años recientes, medios locales y autoridades han planteado la necesidad de restaurar el hospital y convertirlo en un espacio de memoria, investigación y turismo cultural, tal como lo ha señalado el alcalde de la provincia de Andahuaylas, Ingeniero Abel Serna Herrera, para la reconstrucción de dicho ex nosocomio.

Huambo podría transformarse en un museo histórico de la salud andina, un centro educativo para estudiantes y visitantes, o incluso integrar rutas turísticas que conecten historia, medicina y paisaje.


           Imágenes del interior del ex leprosorio de Huambo. Foto, archivo Municipalidad de Andahuaylas

 

Imagen de la cocina del ex leprosorio. Foto, Rocío Leguía Reynaga.

 

Imagen del patio principal del ex leprosorio. Foto, Rocío Leguía Reynaga.

Huambo hoy: patrimonio vivo

Mirar a Huambo no es mirar ruinas, sino reconocer un patrimonio vivo. Allí se cruzan:

La historia de la ciencia médica peruana, con figuras como Pesce;

La memoria comunitaria de Pacobamba y sus transformaciones;

La historia latinoamericana, con visitas como la de Guevara de la Serna;

Y el desafío actual de conservar y resignificar nuestro patrimonio cultural y sanitario.

Huambo nos recuerda que los Andes no solo guardan danzas, tejidos y cantos: también guardan historias de hospitales, médicos, pacientes y luchas humanas que merecen ser contadas.

Referencias

Anderson, J. L. (1997). Che Guevara: A Revolutionary Life. Grove Press.

Chirinos, R. (2005). Hugo Pesce y la medicina social en el Perú. Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública, 22(2), 146–152.

Guevara, E. (2003). Diarios de motocicleta. Ocean Sur.

La Voz de Apurímac. (2022, 14 de marzo). Huambo: un patrimonio sanitario que clama por su restauración.

Ministerio de Salud. (2010). Historia de la lucha contra la lepra en el Perú. MINSA.

Municipalidad Distrital de Pacobamba. (2020). Reseña histórica del distrito de Pacobamba. Andahuaylas: MDP.

Pesce, H. (1940). La lucha contra la lepra en el Perú. Lima: Ministerio de Salud Pública.

 

domingo, 29 de junio de 2025

 

ℂ𝕣𝔢𝔞𝔠𝔦ó𝔫 𝔭𝔬𝔩í𝔱𝔦𝔠𝔞 𝔡𝔢 𝔩𝔞 𝔭𝔯𝔬𝔳𝔦𝔫𝔠𝔦𝔞 𝔡𝔢 𝔄𝔫𝔡𝔞𝔥𝔲𝔞𝔶𝔩𝔞𝔰: 𝔥𝔦𝔰𝔱𝔬𝔯𝔦𝔞, 𝔠𝔬𝔫𝔱𝔢𝔵𝔱𝔬 𝔶 𝔞𝔲𝔰𝔢𝔫𝔠𝔦𝔞 𝔡𝔢𝔩 𝔡𝔢𝔠𝔯𝔢𝔱𝔬 𝔰𝔲𝔭𝔯𝔢𝔪𝔬

[1] Rocío Leguía Reynaga

𝓛a provincia de Andahuaylas, ubicada en la región de Apurímac, es una de las jurisdicciones históricas del Perú cuya creación política está envuelta en un manto de incertidumbre documental. Aunque diversos historiadores y documentos señalan que fue el Libertador Simón Bolívar quien decretó la creación de la provincia de Andahuaylas, hasta la fecha no se ha encontrado un Decreto Supremo oficial que respalde de manera fehaciente tal afirmación. Esta ausencia documental ha generado debate entre investigadores, autoridades locales y la población andahuaylina interesada en el rescate de su memoria histórica.

Figura 01

Imagen referencial de la Plaza de Armas de Andahuaylas

Nota. Imagen tomada del spot oficial del Bicentenario de Andahuaylas, de la página oficial de la Municipalidad Provincial de Andahuaylas: https://goo.su/7LZ9HJ 

Contexto histórico: La independencia y la organización del Estado

𝐸l Perú desde antes de su proclamación como república independiente, atravesaba un complejo proceso de transformación política y social. Después de la independencia en 1821 y las campañas libertadoras que culminaron con la Batalla de Ayacucho en 1824, el nuevo Estado peruano comenzó a delinear sus estructuras políticas. Fue en este periodo que Bolívar, como dictador del Perú, emprendió una serie de reformas administrativas y territoriales con el objetivo de consolidar la república.

𝐸n este marco, se presume que la creación de la provincia de Andahuaylas fue parte de una reorganización territorial mayor. La mención recurrente a Bolívar como el autor de la medida proviene de fuentes secundarias y de tradición oral, lo cual ha sido suficiente para que, con base en documentos indirectos, se acepte su intervención como una verdad histórica. Sin embargo, la falta de un Decreto Supremo fechado y firmado plantea dudas razonables sobre el proceso exacto de constitución legal de la provincia.

𝓝o obstante, una de las evidencias más cercanas a la incertidumbre de la existencia del Decreto que crea la provincia de Andahuaylas, es el Decreto con el que se convoca el Congreso General del Perú, para el 10 de febrero de 1826, para lo cual, se cursó documento a los prefectos departamentales, a su vez, estos a los intendentes de las provincias, quienes debieron convocar a las primeras elecciones para la elección a diputados de congreso y diputados departamentales, dicho número de diputados debía ser de acuerdo al último censo de 1797, que correspondía un diputado por 12,000 habitantes.

𝓓e acuerdo como se muestra en la figura 02, se observa que, para la intendencia de Andahuaylas, correspondió elegir a un diputado y un suplente. En ese sentido, se puede inferir que, la provincia de Andahuaylas ya fuera creado mediante Decreto Supremo días previos a esta convocatoria, dado que, varias provincias fueron creadas mediante decretos supremos durante el gobierno de Bolívar, como parte de su esfuerzo por reorganizar el territorio del Perú y asegurar la representación política en el Congreso de 1826 (aunque las elecciones fueron convocadas en 1825). Algunas de estas provincias no existían como entidades políticas formales durante el Virreinato, por lo que Bolívar las oficializó o reorganizó para incluirlas en el sistema representativo. 

Figura 02

Convocatoria para la representación en el Congreso General del Perú del año 1826

Nota. Foto de Rocío Leguía Reynaga, tomado en la Biblioteca Nacional del Perú de la Gaceta de Gobierno del Perú (también llamada Gaceta del Gobierno Supremo).

La búsqueda del Decreto perdido

𝓐 lo largo del tiempo, diversas instituciones, como los gobiernos locales y archivos, han intentado hallar el documento original que establezca con claridad la fecha y los términos legales de la creación política de Andahuaylas. Aunque se ha hecho referencia al año 1825, y específicamente a los meses siguientes a la victoria de la Batalla de Ayacucho, no existe evidencia documental primaria que respalde con certeza esta versión.

𝐸sto ha llevado a algunos investigadores a considerar la posibilidad de que el Decreto haya sido extraviado o destruido. También cabe la posibilidad que, la creación de la provincia fue más bien un acto de facto, consolidado por la administración republicana sin una proclamación explícita, dado el contexto de urgencia y transición política de la época. 

Figura 03

Gaceta del Gobierno de fecha 19 al 23 de junio de 1825.



Nota. Información tomada de Gaceta del Gobierno N° 57, tomo 7. Foto de Rocío Leguía Reynaga.

𝐸n la figura 03 se muestra la imagen del fondo documental de Gaceta del Gobierno, de fecha domingo 19 de junio de 1825 y, en la siguiente hoja se muestra noticias del jueves 24 de junio de 1825, con la noticia que convoca a elecciones de diputados, la misma que hemos mostrado líneas arriba. Cabe precisar que este medio, fue el periódico oficial donde se publicaban las leyes, decretos, resoluciones, nombramientos y otros actos oficiales del Estado durante el siglo XIX, especialmente en la etapa republicana temprana, noticias que se publicaban a diario. Sin embargo, en la búsqueda realizada, se pudo observar que no existe noticia alguna de las fechas 20, 21 y 22 de junio de 1825, la misma que llama la atención y queda la pregunta, ¿dónde quedaron los documentos oficiales de esos tres días?

Podríamos intentar construir algunas hipótesis al respecto. Por ejemplo, Bolívar y su entorno estaban en constante movimiento militar y político en 1825. Es posible que se redactaran varios decretos simultáneamente y luego se firmaran o distribuyeran en bloque en otra fecha. La segunda posibilidad pueda ser que, los decretos pudieron haber sido emitidos privadamente esos días, pero publicados oficialmente días después en la Gaceta de Gobierno. Sin embargo, se hizo la búsqueda del tomo siguiente y no se logró ubicar en otras fechas.

𝓐simismo, queremos reforzar que, la ausencia de documentos oficiales fechados del 20 al 22 de junio de 1825 probablemente se deba a una combinación de factores: pérdida de archivos, prácticas administrativas del momento y reconstrucción posterior de hechos históricos. No se puede afirmar con certeza qué ocurrió con esos documentos, pero sí es un tema que sigue abierto para la investigación histórica archivística.

El valor simbólico e identitario de Andahuaylas

𝓜ás allá del documento ausente, la provincia de Andahuaylas ha desarrollado una identidad histórica profundamente ligada no solo a su pasado libertario y a la figura de Bolívar, sino, también a la figura de la fundación española como San Pedro de Andahuaylas en 1533. La población local ha integrado esta herencia como parte de su narrativa regional, y las autoridades locales han declarado fechas conmemorativas al supuesto decreto de Bolívar.

𝓛a historia de Andahuaylas, entonces, no se reduce a un papel extraviado. Es una construcción colectiva que articula memoria, identidad y pertenencia. El misterio del decreto perdido solo ha reforzado el interés por investigar, reivindicar y preservar la historia regional.

Conclusión

𝓛a creación política de la provincia de Andahuaylas representa una paradoja en la historiografía peruana: un hecho ampliamente aceptado, pero sin el sustento documental definitivo que lo certifique. Mientras la búsqueda del decreto de Bolívar continúa, lo que no está en duda es el papel histórico de Andahuaylas dentro del proceso republicano del Perú. La ausencia del decreto no disminuye su existencia ni su relevancia, sino que más bien invita a una reflexión más profunda sobre la forma en que se construye la historia y cómo los pueblos se apropian de ella para fortalecer su identidad.

Referencia

Gobierno del Perú. (1825, 19 al 23 de junio). Noticias diversas del gobierno de Simón Bolívar, N° 56, 57, tomo 7 -8.

Gutiérrez, A. (junio del 2010). Creación política de Andahuaylas. https://goo.su/5FePk

Diario Expresión (25 de abril de 2023). Reseña histórica de la provincia de Andahuaylas. https://goo.su/AI5UtpW



[1] Magister en Docencia Universitaria y Bachiller en Historia por la Universidad Nacional Federico Villarreal

miércoles, 24 de agosto de 2022

COYUNTURA POLÍTICA EN APURÍMAC; ENTRE ANTAURUS, MAREAS Y AVES

 

En Apurímac, la carrera electoral ha iniciado de manera formal, luego que el Jurado Electoral Especial admitiera la participación del partido político Acción Popular y los siguientes movimientos políticos; Alianza para el Progreso, Progresistas de Apurímac, Frente de la Esperanza y Hatariy Apurímac.

A diferencia de las elecciones del año 2018 entre partidos políticos y movimientos regionales que fueron un total de 8 organizaciones, este año 2022, solo están en la contienda electoral, 4 organizaciones, debido a la estricticidad de las reglas del Jurado Nacional Electoral, el cual, permite que los votantes tengan opciones más certeras y no un variopinto de banderas que aparecen coyunturalmente, sin mayor programa e ideario a largo plazo.

En la región Apurímac, los movimientos regionales han tomado protagonismo y desplazaron a los partidos políticos tradicionales de larga data, tal como el Partido Aprista, Acción Popular, Partido Popular Cristiano, entre otros, quienes en su momento tuvieron a la masa popular respaldándolos. La desacreditación de estos partidos políticos, se vio mucho más claro desde los años 90, donde se empezó a dar muestras de corrupción y olvido del ideario político con el que nacieron.

En las regiones, la población necesitaba reconocerse con ellos mismo, la masa requería tácitamente simbolismos que veían en su día a día, de ahí que surgen movimientos como Kallpa, Llapanchick, Todas las Sangres, Fuerza Campesina, Integración Kechwa, Kaypi Progreso, Poder Popular Andino, entre otros, fueron quienes desplazaron a los grandes partidos políticos.

Este año, 2022, tenemos a un agonizante Acción Popular, que viene desgastado y poco aceptado por la masa electoral, debido a la mala representación que vienen realizando los padres de la patria de dicho Partido. Luego, está otro movimiento de alcance nacional, Alianza para el Progreso, fundado en el 2001, sin éxito en las nacionales, pero que en las regiones ha logrado posesionarse. En seguida, tenemos al nuevo Movimiento Progresistas de Apurímac recientemente fundado, que muestra un regionalismo férreo.

También, entra por primera vez en la contienda electoral, en Apurímac, el Frente de la Esperanza, fundado recientemente en el año 2020 y tuvo como antecedente al Frente Esperanza con el que, Fernando Olivera participara en las elecciones presidenciales del año 2016, no tuvo éxito perdiendo la inscripción por no llegar a la valla electoral. En esta contienda, está tentando al resultado que sus candidatos regionales pudieran lograr, para participar eventualmente en las próximas elecciones presidenciales.

Finalmente, tenemos en la escena política al Movimiento Regional Hatariy Apurímac, fundado el 16 de diciembre del 2020, quienes por primera vez participan en una contienda electoral como movimiento.

De esta manera está configurado el escenario electoral en la región Apurímac, donde cada uno de los participantes viene mostrando el “poderío”, en el sentido de manejo de masas y logística. Claro, algunos movimientos, aún con perfil bajo, quizá por el poco recurso que manejan o porque no le atinaron en elegir a sus candidatos provinciales y distritales.

¿La coyuntura podría favorecer a los progresistas?

El sábado 20 de agosto del 2022, Antauro Humala Tasso, cobró libertad después de casi 17 años de prisión, debido a la acción realizada el 1 de enero del 2005, el llamado “andahuaylazo”, hecho que conllevó a su reclusión.

Durante el encierro de Antauro Humala, el grupo sólido de los etnocaceristas se vio resquebrajado, debido a la difícil tarea de articular a esta agrupación con su líder encarcelado y muchos de los militantes asumiendo procesos judiciales, sumado a esto, los líderes que quedaron en la ciudad de Andahuaylas, se vieron desacreditados debido al mal manejo político, por su afán de ser las nuevas figuras representativas en las diferentes contiendas electorales, asimismo, no hubo un solo canal de comunicación con el entonces apresado Mayor Humala, por el contrario, se dio una suerte de libertad para hacer las coordinaciones y toma de decisiones conjuntamente con Humala Tasso.

Esto trajo como consigo la rivalidad o disputa por la representatividad, generándose facciones que a la fecha aún no lograran integrarse.

Es así que, en la actualidad hay una facción que públicamente ha mostrado su apoyo al Frente de la Esperanza, más por el contrario, no a la candidata de los Progresistas, a pesar que vienen de las canteras del etnocacerismo. Estas divisiones son notorias por los pronunciamientos que cada grupo emite, desconociéndose entre ellas.

Por ello, la coyuntura electoral actual, podría dar un viraje favorable para algunos movimientos que levantan las banderas de cuestionamiento, de cómo han estado dirigiendo desde el sillón municipal las últimas gestiones ediles.

La aparición de la figura de Antauro Humala, contribuiría a articular esta dispersión de la reserva moral. Si bien es cierto, la intensión de voto favorece al Frente de la Esperanza y al Movimiento Hatariy, en política nada está dicho, por la vulnerabilidad en la decisión del votante y por el grueso de la población que aún no ha definido su voto.

Recordemos que regiones como Apurímac, Ayacucho, Huancavelica, Cusco, son regiones que tienden su voto por la opción radical, es lo que nos ha mostrado los últimos resultados de la contienda electoral.

Sin embargo, también, hay un grueso de la población que evalúa resultados y capacidades técnicas, por el cual se inclinan por un tipo de bandera, esto muestra que la población va entendiendo que la radicalidad no contribuye en una gestión municipal, debido a que hay marcos normativos que se deben respetar y son los canales necesarios para el éxito de las gestiones, sumado a esto el conocimiento del aparato estatal y de la gestión pública.

Símbolos, simbolismos y discursos como estrategia en la contienda electoral

En toda campaña política, no solo electoral, hemos visto que los movimientos o partidos han recurrido a diferentes elementos que fundamentan su existencia y el por qué están más cerca a la gente, al pueblo, a las grandes mayorías, al ciudadano de a pie. Por ejemplo, veremos que se usan elementos como la lampa, el pico, la llama, el cóndor, el cerro, el agua, la tierra o figuras de personajes históricos como Túpac Amaru, Micaela Bastidas, José Carlos Mariátegui, Vallejo, Scorza, Arguedas y últimamente, la escoba, que simboliza barrer con todo lo negativo.

Por otro lado, está el discurso político, que refuerza al símbolo, como, por ejemplo, para el análisis podemos hacer referencia de la evolución política de la candidata de los Progresistas. Hemos podido hacer seguimiento desde el inicio de campaña política, de estas contiendas 2022, y se ha evidenciado un sustancial cambio del símbolo y discurso a diferencia del resto de candidatos.

En un primer momento, vemos a una líder natural, que asumió su rol político, poniendo a la figura de la mujer capaz de representar en diferentes estamentos, por ello, vemos una representación emulando a una Micaela Bastidas. Ciertamente, es una figura que la mayoría de las mujeres se identifican, no solo por su participación política, sino por el fenotipo o rasgo semejante a las mujeres del ande, que es bastante válido, porque es el grueso de la población que tiene esas características.

En un segundo momento, observamos que sufre una transformación, adecuándose a la coyuntura y reviviendo sus inicios en política, como etnocacerista. Este cambio, obedece a la sujeción del recientemente liberado Antauro Humala, a pesar de no tener el respaldo abierto de éste para su actual candidatura. Sin embargo, está recurriendo a la estrategia que le podría funcionar para captar más adeptos o incrementar la masa de votantes, al cambiar la trenza de Micaela Bastidas por la visera y pantalón tipo camuflaje y el discurso mucho más duro, pensando en una inminente visita del Mayor Humala a la ciudad de Andahuaylas.

Vale decir, que, viene preparando las condiciones, porque entiende que la acción del “andahuaylazo” está impregnado en la mentalidad de la población y que fue un acto heroico en respuesta al gobierno de Alejandro Toledo. Pero, también está asumiendo que tendrá el respaldo del Mayor, eso coadyuvaría positivamente en su carrera electoral.

Nuevamente decimos que en política nada está dicho, la desacreditación de los partidos políticos, ha contribuido que la masa electoral, decida su voto, no en función a una ideología política, no a un tipo de gobierno con programa a largo plazo, sino, lo que actualmente prima es el candidato, independientemente a qué bandera abrace. También, vemos que hay una necesidad de tener gente nueva que dirija los destinos de los gobiernos locales, se busca un cambio, una renovación en las figuras políticas porque hay un hastío en toda la población.

Sin embargo, este clamor popular de renovación de la clase política, también trae sus consecuencias, ya lo estamos viendo en el gobierno nacional. Así hemos llegado al Perú del Bicentenario, con avances y retrocesos, queda como tarea analizar hacia donde vamos y si la idea de Nación aún es vigente o se ha convertido en quimera por toda esta polarización de corrientes y pensamientos.

Rocío Leguía Reynaga.

lunes, 30 de octubre de 2017

UNFV, A 17 AÑOS DE AUTONOMÍA





Hoy no solo se celebra la fundación de nuestra Alma Mater. Sino también, una fecha trascendente en los destinos de 6 universidad públicas (UNMSM, UNFV, UNI, UNHEVAL, UNJFSC, UNE-CANTUTA, UNICA que fueran intervenidas por el gobierno dictatorial de Alberto Fujimori.

Precisamente por estas fechas, un 30 de octubre del año 2000 se logra tomar las instalaciones del local central de nuestra universidad, en rechazo a las autoridades de la Comisión Reorganizadora (CORE), instalado por Alberto Fujimori.

ANTECENDETE

Para el 30 de abril del año 92, se promulga un Decreto Ley Nº 25467, donde se constituye una comisión Ad-Hoc, a quienes se les designó investigar durante un lapso de 60 días todos los procesos de admisión, administración, certificación y titulación de la UNFV, llegando a la conclusión declarar a la UNFV en proceso de reorganización, el 28 de octubre mediante el Decreto Ley Nº 25798. De esta manera, pasó al cese todas las autoridades. Se puso como plazo de 180 días para el trabajo de reorganización.

Desde la instalación de esta comisión de reorganización, la UNFV había dejado la autonomía para ser intervenida.

Para justificar la estancia de la comisión, el Congreso Constituyente Democrático (CCD) otorgó el plazo de un año más a ésta comisión, para culminar sus funciones. Esto, debido a que Rafael Rey quien presidía está comisión en el congreso, declaró que se había encontrado un sinnúmero de irregularidades dentro de la universidad.

En el año 95, se amplía esta intervención a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y a la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle - Cantuta, con el Decreto Ley Nº 26457 del 25 de mayo del 95. Posteriormente, serían intervenidas la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión, La Universidad Nacional Luis Gonzaga de Ica, y finalmente la Universidad Nacional Hermilio Valdizan.

Vemos de esta manera, que las universidades habían pasado íntegramente a manos de la CORE, que eran los ojos y oídos del gobierno. Algunas universidades fueron intervenidas militarmente y otras con infiltración de elementos del Servicio de Inteligencia (SIN).

Estos elementos del SIN, utilizaron el método confrontacional y seguimiento sistemático, tomando fotos a los profesores que se resistieron a esa nueva política educativa que obedecía al sistema neoliberal, se dio el constante seguimiento a los nuevos líderes estudiantiles, y a muchos de ellos se les acallo en esa famosa oficina donde se les llevaba a los dirigentes para “persuadirlos” no seguir levantando un movimiento estudiantil. Pues, esos fueron algunos métodos usados por el SIN, para dar el mensaje de que uno se encontraba observado y que le podría pasar cualquier cosa.

Sin embargo, estos hechos no fueron suficientes para acallar a toda una población estudiantil, ansiosa de organizarse y luchar contra esta política aplicada en nuestra universidad.

TIEMPOS DE ARTICULACIÓN UNIVERSITARIA

La CEV (Conciencia Estudiantil Villarrealina) fue una organización que nació en la coyuntura de la dictadura, agrupó a muchos estudiantes de la UNFV. Fueron momentos significativos, porque no solo nuestra lucha fue en la universidad. Era preciso interrelacionarnos con los estudiantes y dirigentes de otras universidades. Así lo hicimos, nos acercamos al sector organizado de la PUCP, UNMSM, UNI. Hubo esa necesidad de sumar fuerzas para tener mayor presencia y empezar nuevamente a levantar al movimiento estudiantil, que había sido desarticulado a partir de la intervención que sufrimos.


Así es como, consolidamos una masa considerable que salía a las calles a hacer la lucha, por medio de manifestaciones, acciones directas desde cada una de nuestras universidades. Todas nuestras acciones, estaban dirigidas al rechazo del gobierno de la dictadura.


TOMA DEL LOCAL CENTRAL DE LA UNFV Y EL INICIO DE LA AUTONOMÍA UNIVERSITARIA



Venimos de una generación que no tuvimos vinculación alguna con los movimientos ochenteros, tanto de las universidades ni del campo popular, debido a que muchos de nosotros estábamos naciendo entre los 80 y 90. Pero, sin embargo, jóvenes, recién ingresados a las universidades, nos identificamos por el pensar diferente y el cuestionamiento que teníamos a la forma de las “cátedras” que se venía dictando.

Cuestionábamos la currícula impuesta para obedecer al sistema, que solo buscaba lograr alumnos autómatas, conformistas, sin ninguna capacidad de hacer un análisis de lo que estaba sucediendo en el plano internacional por ejemplo (guerra en el Irak) y en nuestro país. Prácticamente alumnos insensibles ante todo los acontecimientos que estaban ocurriendo en todos los espacios y que merecía que, nosotros como estudiantes pongamos atención sobre esto.

La Toma del local fue una experiencia nueva para nosotros, llegamos a esto sin mayor preparación, sin mayor orientación, pero muy aguerridos a pasar de lo que pudo pasar. La toma se hizo sin causar mayores daños a nuestra casa de estudios, respetando los derechos de las autoridades, de los administrativos y de la seguridad.



Lo que aprendimos de esa experiencia, fue que tuvimos la capacidad organizativa y de articulación con sectores que divergían de nuestro pensamiento. Pero, teníamos claro en que el objetivo era el cese de las comisiones interventoras, e instalar una administración que defienda los intereses de los estudiantes.

Por otro lado, hacer esta acción obedecía a un interés mayor, que fue la salida del dictador. Ganar la batalla en las universidades era un paso para nosotros, es así que se llevó a cabo la toma de la universidad, que significó la salida de la CORE, esto se hizo gracias a la suma de esfuerzos de todos los estudiantes,  que buscábamos un cambio, y veíamos perjudicado nuestra integridad por los personajes infiltrados, luchamos junto a compañeros de patria roja, los troskistas, anarquistas y muchos jóvenes apristas y también estuvimos, aquellos que no participábamos o militábamos en algún movimiento.



El fin de esta lucha contra la CORE lo recordamos con una banderola que pendía de todo el frontis de nuestro local central que decía “LAS UNIVERSIDADES ESTÁN LIBRES...AHORA LE TOCA AL PERÚ”

Con esta frase se iniciaba una nueva etapa en nosotros, la búsqueda de esa libertad de nuestro país implicaba la salida del asesino y su asesor, para lo cual también se inició la articulación con las demás universidades. Fueron innumerables marchas, confrontaciones con las fuerzas del orden, persecuciones en mayor intensidad, amedrentamientos a diestra y siniestra ocurrían todos los días, fueron momentos donde ya habíamos aprendido a convivir con las bombas lacrimógenas, muchas veces aprendimos a saber respirar para que no nos afecten y seguir la lucha.

Fueron muchos los acontecimientos que se dieron para la salida del dictador, pero estamos seguro, que pusimos nuestro granito de arena y nos comportamos a la altura que requería esa coyuntura política que nos tocó vivir.

Podríamos seguir mencionando detalles de la toma del local, también podríamos recordar como aprendimos de autodefensa, de las discrepancias ideológicas, los debates, los miedos a la represión, las respuestas que teníamos hacia ellos, los días de cada momento de lectura, las tantas veces que fuimos contra el sistema, contra las autoridades, cuando nos atrevíamos a aplicar nuestro derecho de tacha y sentíamos que teníamos el poder de elegir y decidir quién o quienes nos deberían enseñar.

Vivimos una buena etapa universitaria y gracias a ello, muchos de nosotros aún estamos comprometidos, pero ahora desde el campo popular y seguro que seguiremos.

Dejo esos recuerdos y experiencias vividas para cuando nos reunamos con los compañeros y camaradas de esos tiempos y recordemos también, a muchos compas que ya nos dejaron y que fueron pieza importante en nuestras luchas. Esto está dedicado al gran Jimmy, político, abogado, luchador social muy comprometido. También a Roy, Arqueólogo y político, loquito, pero siempre andaba a nuestro paso. Ahora, ellos deben estar organizando en algún lugar, si es que existe algo después de la muerte.

También, por que no mencionar a quienes aún estamos en esta tierra, como el loco Andahua, el Rodo, Karin, Mariella, Sonia, el Richi, Beto, Imer, Manuel, Cesar, Elvia, Walter, Carlitos Jara, Rodolfo M., Miguel, Akira, Johnny, Moisés, Víctor, Fernando, Aldo, Claudio, Candy, Mónica, Fernando, Luz, Palestina, Caroline, Leliana, Carmencita, Alex y un largo etcétera de compañeros que respaldaron y fueron el sostén de esa lucha.







Rocio Leguía Reynaga
UNFV